Carlos de la Fuente ·

Porsche Design abre en Grenchen (Suiza) su nueva manufactura de relojes personalizados

La marca ha inaugurado en Suiza una fábrica de 3.600 metros cuadrados que aplica a sus relojes los principios de producción de los coches personalizados de Porsche. Según la compañía, la mayoría de las piezas se hacen a medida.

Porsche Panamera
Foto: Luton Anderson · CC BY-SA 2.0 · Wikimedia Commons

Porsche Design ha puesto en marcha su nueva manufactura de relojes en Grenchen, en el llamado triángulo relojero suizo. La compañía explica que el centro, inaugurado en 2026, traslada a la relojería los mismos criterios de producción que utiliza en sus vehículos personalizados.

Una fábrica de 1955 reformada

El edificio data de 1955 y ha pasado por 18 meses de reforma integral en sus 3.600 metros cuadrados. Sustituye a la sede anterior de Soleura, que según la marca había llegado al límite de su capacidad. La planta está organizada con logística "just in time" (los componentes llegan justo cuando se necesitan) y recorridos cortos.

La línea de producción tiene forma de U. Arranca en el "supermercado", la zona donde se preparan los pedidos con las piezas de cada reloj, sigue por 10 estaciones de relojería con iluminación LED en una sala blanca con certificación ISO y termina en el control de calidad. Un equipo de 10 relojeros trabaja en rotación y cada uno está capacitado para todas las estaciones, un principio que Rolf Bergmann, CEO de Porsche Design Timepieces Manufaktur, ha importado de la fábrica de Zuffenhausen.

El lugar tiene además vínculos con la historia de la marca. Entre 1998 y 2014, el edificio fue la sede desde la que Eterna producía relojes Porsche Design con licencia. Por otra parte, el primer reloj de la firma, el Chronograph 1, lo encargó F. A. Porsche en 1972 para su fabricación a 2 calles de allí.

Relojes a juego con el coche

Según Bergmann, la mayor parte de los relojes son exclusivos, es decir, se personalizan según los deseos del cliente. En la sala de configuración, los propietarios de un 911 o un Cayenne pueden elegir componentes con los mismos colores que la pintura de su coche y una correa de piel del mismo cuero que los asientos. El rotor del mecanismo automático, que da cuerda al reloj, se inspira en la llanta del 911, aunque a diferencia de ella debe estar desequilibrado. Para conseguirlo se compensa con pesos de tungsteno.

Bergmann llegó a Grenchen desde Zuffenhausen, donde como jefe de proyecto integró el programa Exclusive en la línea de montaje. Según explica, se mudó a Suiza precisamente para aplicar esos mismos principios al sector relojero.

Control de calidad más exigente que la norma

La marca asegura que sus requisitos superan la norma suiza. Un ejemplo son los pulsadores del cronógrafo, que deben resistir como mínimo 10.000 toques, mientras que el estándar suizo habitual se queda en 3.000. Solo los componentes que pasan estas pruebas llegan al "supermercado" y de ahí a la sala blanca.

El montaje es manual. El relojero comprueba primero la precisión de marcha del mecanismo, monta la esfera y el anillo de color, coloca las agujas, introduce el mecanismo en la caja de titanio y la atornilla. Después, el cabezal del reloj se somete a pruebas de precisión de marcha, reserva de marcha y hermeticidad, además de un control visual. Por último se graba la inscripción personalizada y se monta la correa de cuero o titanio elegida. Según Porsche, el proceso completo dura varios días.

Christoph Fröhlicher, jefe de producción, comenzó su carrera en Grenchen, donde se formó y trabajó en la mayor fabricante de mecanismos de relojería del mundo, junto a la nueva manufactura. Bergmann resume con humor una diferencia entre su antiguo y su nuevo destino: en un reloj el tictac es señal de calidad, mientras que en un coche, afirma, "si se oye un tictac, es que algo va mal".

Ficha completa, versiones y precios del Porsche Panamera

Nota de prensa de Porsche: newsroom.porsche.com

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